La elección depende de cómo deben interactuar ponentes y participantes. Antes de decidir una modalidad, defina el programa, los idiomas, el formato del encuentro y si puede haber pausas para transmitir cada intervención.
Si la presentación debe avanzar sin pausas
En la interpretación simultánea, el público escucha la intervención en otro idioma casi al mismo tiempo. Puede ser adecuada para conferencias, capacitaciones y presentaciones con una audiencia que necesita seguir el ritmo del ponente. Según el espacio, la transmisión y el número de idiomas, pueden requerirse receptores, auriculares, cabina y soporte técnico.
Si la conversación admite turnos
En la interpretación consecutiva, quien habla se detiene para que la persona intérprete transmita el mensaje. Puede funcionar en reuniones, entrevistas y visitas técnicas. El programa debe contemplar el tiempo de cada turno. Un recorrido por una planta y una reunión de dirección necesitan soluciones distintas aunque ambos sean encuentros pequeños.
Un evento puede combinar modalidades
Una jornada puede comenzar con una presentación para todos y continuar con conversaciones de grupos reducidos. Describa cada sesión por separado para valorar la modalidad, el equipo de intérpretes y los cambios de espacio o plataforma.
Prepare los datos para la propuesta
Envíe fecha, duración, sede o plataforma, número de asistentes, idiomas, programa y dinámica de preguntas. Si dispone de presentaciones, glosarios y términos especializados, compártalos con antelación. Para eventos presenciales, describa también el sistema de sonido y las salas. El equipo puede evaluar la interpretación y los recursos técnicos de forma conjunta.